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Ser responsables con lo que somos
por Jennifer E. Christie
Tortuguero es conocido por muchas personas como el Amazonas de Costa Rica. La naturaleza aquí nos envuelve, llenando nuestros sentidos con sonidos, olores y vistas únicas y preciosas. El Parque Nacional de Tortuguero es uno de los más visitados lugares en el país, debido a su combinación de bosque y playa, pero mayormente por la presencia de las tortugas marinas. Si no fuera por la oportunidad de ver este milagro que ha estado pasando durante miles de años, muchas turistas no vendrían aquí. Todos quienes vivimos en Tortuguero debemos nuestro éxito y sobrevivencia aquí a la existencia del turismo creado por las tortugas.

De todos lados del mundo, Tortuguero tiene la mayor cantidad anual de tortugas verdes, Chelonia mydas. Un promedio de 22,000 tortugas vienen a nuestras playas cada año para depositar sus huevos en nidos profundos e impresionantes. Aun que parece que ese número garantiza la sobrevivencia de la especie, es muy importante entender las amenazas y los peligros que corren estos elegantes animales. De cada 1000 huevos fértiles depositados en un nido, solo una tortuga sobrevive para reproducirse. Desde el momento que una tortuguita sale de la cloaca de su madre en forma de un pequeño huevo, tiene que luchar por su vida. Muchos animales, incluyendo hormigas, coatis, perros, y zopilotes comen los huevos. Son muy ricos en proteínas, y han sido considerados durante siglos como un poderoso afrodisiaco, aunque no es más que un mito. Después de salir de sus huevos, están seguidos por numerosos predadores, los cuales ya incluyen animales marinos como tiburones y cocodrilos. Una tortuga marina tiene que alcanzar la edad de 20 hasta 30 años para poder reproducirse, lo que no es nada fácil de lograr.
Durante millones de años Las tortugas marinas han evolucionado defensas contra sus depredadores naturales, sin embargo en el último siglo los seres humanos se han convertido en su mayor amenaza, hoy en día, es el mayor peligro que enfronta las 8 especias de tortugas marinas. Las maneras en los cuales afectamos las poblaciones de tortugas pueden ser directos, como robar huevos o matar tortugas por su carne o concha, o indirectos, como destruir su ambiente a través de deforestación o contaminación. Por ejemplo, muchísimas tortugas baulas mueren por la ingestión de bolsas plásticas en el mar, lo que confunden por medusas, su comida favorita.
El turismo es la sangre de este pueblo, y nos trae la posibilidad de conseguir un trabajo, la oportunidad de tener nuestros propios negocios, y todo en un lugar tan distinto y precioso. Y el turismo no existirá en las cantidades que existe sin las tortugas. Entonces, ¿que logramos con matar una tortuga o robar sus huevos? El hecho de matar una tortuga, de robar sus huevos, de comprar su carne, huevos o artesanías hechas de sus conchas, pone en riesgo nuestra propia vida.




